Sesión 10: ¿Para qué utilizamos los mapas conceptuales?
1. Desarrollo de la sesión
Comenzamos la sesión de
igual forma que el resto de clases, repasando los contenidos vistos hasta el momento.
El docente comentó que durante esta sesión trabajaríamos de manera distinta al
resto, pues en vez de comentar el artículo oralmente, haríamos un mapa conceptual
que recogiera los aspectos esenciales del artículo y después lo expondríamos al
resto del grupo.
Se volvió a recordar
la forma de trabajar en la asignatura y, más concretamente, el blog o diario de
cada uno de nosotros. Recalcamos la importancia de definir los conceptos correctamente,
emplear citas bibliográficas, añadir reflexiones personales y ampliar los contenidos
con alguna investigación de los temas de referencia. Evidentemente también
hemos de fijarnos en la organización y estructuración del blog, así como en la
coherencia, cohesión y corrección de nuestras palabras. De igual modo, el
docente Sebastiá comentó que al volver de vacaciones de Navidad, es decir, en
la próxima sesión que tendrá lugar el 10 de enero, se revisarán los blogs o diarios
para ver qué elementos del mismo debemos modificar, añadir o eliminar.
Comenzando con los
contenidos de la sesión, volvimos a hablar de las competencias lingüísticas y de
su importancia como punto de partida en las Ciencias Sociales (y en otras áreas
del conocimiento). Por ello, la competencia de explicar la podríamos
categorizar como concepto estructurante que, además, forma parte del método
científico. Cuando elaboramos una hipótesis, en realidad estamos creando una
teoría explicativa.
Continuando con la
conversación, el profesor añadió que ayer, 19 de diciembre, se celebró un
simposio sobre ciencia y neurociencia en Alcoy. Como ejemplo, cabe destacar que
el tipo de explicación tanto en física como en química es causal. Una
consecuencia viene a partir de una causa: desde A obtenemos B. Pero en las
Ciencias Sociales, como se comentó en su momento, es el método el que se tiene
que adaptar al objeto de estudio, pues se trata de un campo de investigación
complejo y con diversos tipos de explicaciones.
Algunas de estas
explicaciones son: explicación mágica, aquella que un niño o niña hace pensando
en que algo sucederá; explicación al azar, la que se ofrece aunque no sea
cierta; explicación mítica, aquella centrada en Dios u otras divinidades;
explicación causal, aquella que surge en el siglo XVIII a partir de Aristóteles,
quien estableció los principios de este tipo de explicación; explicación empática,
la que empleamos cuando nos queremos poner en el lugar de otra persona.
Según Aristóteles, son
cuatro las reglas que implica la explicación causal. La primera de ellas afirma
que las explicaciones causales son universales, porque una causa siempre deriva
en una consecuencia; y además son invariables en tiempo y lugar puesto que siempre
hay la misma continuidad y orden. En este caso la ciencia hacía leyes, pero en las
Ciencias Sociales no es posible por la probabilidad: hay nubes y puede ser que
llueva o no. En este último caso se rompería la regla de la universalidad.
La segunda de las
reglas que establece Aristóteles es la intencionalidad y la motivación: algo
pasó porque César lo hizo, pero quizás no fue la voluntad de él y en realidad le
motivaban otras personas.
La tercera regla de
la explicación causal son las estructuras narrativas que inducen a la propia
respuesta. Es importante tener en cuenta la narración porque puede facilitar la
aparición de conjunciones y partículas que crean la causalidad. Esta es una de
las líneas de investigación que se tienen presentes hoy en día.
La última regla que
debemos tener en cuenta en relación con la explicación causal es la
monocausalidad y la multicausalidad. En Educación Primaria el alumnado puede
dominar pocas variables y tan solo una al mismo tiempo. Al final de esta etapa
es posible que puedan trabajar más de una a la vez, pero no es hasta Secundaria
cuando es posible emplear los términos monocausalidad y multicausalidad. En el
artículo que leímos para trabajar en la sesión de hoy, El discurso causal en la enseñanza de la Historia, pudimos analizar cómo estas ideas se presentaban
desde la Secundaria. Además, mediante la explicación causal se practica la comparación
y la relación de ideas.
En este punto de la
sesión, el compañero J.M. dijo que los docentes tienen multitud de dificultades
a la hora de transmitir fenómenos históricos multicausales al alumnado de
Secundaria. Uno de ellos está relacionado con la separación de los conocimientos
en sí del sentir y actuar, es decir, centrarse únicamente en la metodología y
no en cómo se distribuye el aula o dónde tiene lugar el proceso de aprendizaje.
Comentó la gran importancia que tiene el lugar donde se desarrolla el proceso
de enseñanza-aprendizaje, pues se trata de un aspecto organizativo muy
influyente en tal proceso.
Seguidamente, el
docente comentó que uno de los problemas que encontraríamos si eligiéramos hacer
una tesis doctoral, sería delimitar la investigación porque la realidad que nos
rodea es muy compleja y tiene múltiples variables. Cuando se delimitan ciertos
aspectos se establecen unos criterios para excluir e incluir, es decir, para
seleccionar los que se van a estudiar y los que no. Por ejemplo, si hiciéramos
una investigación sobre la causalidad deberíamos tener en cuenta la memoria y
el recuerdo y, reiterando lo que había dicho el compañero J.M., la organización
de las aulas y la procedencia del alumnado es muy importante de cara al
estudio.
Por ello, destacamos
que la estructura narrativa de los artículos dan pie a interpretar que hay muchos
aspectos del mismo que no se han tenido en cuenta. Un investigador llamado Best
garantizaba que una de las condiciones que debía tener un investigador es ser
valiente. Y esta reflexión la decimos por el hecho de tener que delimitar
constantemente para poder avanzar.
2. Comentarios del artículo
Como se ha expresado anteriormente,
el comentario del artículo El discurso causal en la enseñanza de la Historia,
de Manuel Lucero Fustes y Manuel Montanero Fernández, lo analizamos y expusimos
mediante mapas conceptuales.
Son diversas las
cuestiones que debemos tener en cuenta a la hora de crear un mapa conceptual,
por ejemplo la organización de las ideas, así como la tipografía y las formas
geométricas de cada recuadro que engloba ideas principales. Gracias a la creación
de un mapa conceptual pudimos descubrir las estructuras de la investigación
realizada en la tesis doctoral que resume el artículo.
Dedicamos parte de la
sesión a crear el mapa conceptual individualmente. Es importante recalcar que
este tipo de actividad surgió al mismo tiempo que se desarrollaba la informática,
pues es considerada una de las mejores formas de presentar la información visualmente.
También podemos relacionar los mapas conceptuales con los diagramas de flujo, ya
que son esquemas muy similares que conectan las ideas y permiten organizar la
información en función de la respuesta. Por ello, en ambos tipos de esquemas es
importante señalar cuál es la dirección de la información mediante las flechas
correspondientes (o si son bidireccionales) y destacar la información con
cuadrados o rombos cuando se ha de tomar una decisión y mediante hexágonos
cuando hay que extraer información.
A continuación, el
compañero J.M. realizó su mapa conceptual en la pizarra para compartirlo con
todos nosotros. Como se observa en la imagen, su esquema comienza desde la
pregunta de investigación “¿Cómo explican los profesores de Educación
Secundaria los fenómenos históricos de carácter multicausal?” y divide el artículo
en cuatro bloques o apartados: problemática de las aulas, estudios empíricos,
lo que enseña el profesorado y experiencias de asesoramiento.
Ilustración 2: Mapa conceptual realizado a partir del artículo. Fuente: Elaboración de J.M. (2018).
En cuanto al primer
bloque, la problemática inicial de las aulas, considero que se pueden destacar
tres, al igual que ha indicado J.M. en su mapa conceptual. El primero de ellos
es la falta de capacidad crítica tanto del profesorado como del
alumnado. El segundo se relaciona con la incapacidad de tener un pensamiento
histórico por parte de los alumnos. Y con respecto al último, es la transmisión
cerrada del conocimiento que imparten los docentes. En este punto del
comentario del mapa, el docente expresó que él hubiera añadido algún punto más.
Lo que realmente debemos tener en cuenta es la estructura y la delimitación de
la problemática inicial.
Seguidamente, con
respecto al segundo bloque del mapa conceptual y del artículo, destacamos los
estudios preliminares empíricos. Tal y como se muestra en la imagen, son cuatro
los experimentos que se han realizado en la investigación. De igual modo que
expuso J.M., pienso que estos son: el primero de ellos se fundamentaba en una
versión retórica del contenido donde se mostraba el orden temporal de los
acontecimientos y se clarificaba la estructura causal de los mismos; el segundo
era una versión extendida del anterior, pues añadía más información
para mejorar la coherencia textual del alumnado participante; en cuanto al
tercer experimento debían leer una versión explícitamente causal
y contestar a una serie de preguntas relacionadas; y por último, en el
cuarto debían rellenar un diagrama de flechas incompleto que mostraba
una estructura causal del fenómeno histórico del descubrimiento de América.
Siguiendo con la
conversación, remarcamos la importancia de los componentes de la explicación
causal, pues debemos tenerlos en cuenta para su correcta utilización. Los autores
muestran la utilización de textos y otros recursos didácticos.
Por lo que respecta a
la tercera fase de la investigación, el compañero destacó en el mapa conceptual
que se base en los estudios fundamentales acerca de cómo el profesorado explica
los fenómenos históricos multicausales. Además, él indica que parten de tres
explicaciones complejas que derivan en dos grandes modelos: configuración de
los episodios causales y la cuantificación de las explicaciones causales, así
como su grado de comprensión. El último recuadro del bloque 3 indica que ambos
modelos tienen en común los elementos didácticos empleados.
Para finalizar el
comentario de artículo, destacamos la exposición de propuestas de solución o
experiencias de asesoramiento psicopedagógico. La primera de ellas es la revisión
de la estructura y de las características del estudio causal que ha sido
grabado, con el objetivo de analizar los puntos fuertes y débiles. Los tres
obstáculos encontrados fueron: la dificultad para representar visualmente el fenómeno
histórico multicausal del descubrimiento de América, la dificultad para
integrar la información a partir de textos y la dificultad para ayudar a los
estudiantes a comprender las relaciones causales. En cuanto a la segunda
experiencia compartida, se realizó prácticamente la misma reflexión pero en
esta ocasión con el profesorado. Los resultados mostraban que el
profesorado apoyaba más la comprensión de las relaciones
causales en el momento de completar el diagrama causal, así como el
apoyo visual o índice de claridad y redundancia.
Asimismo, después de hacer
un análisis mediante este mapa conceptual, el profesor nos mostró cómo era el
suyo:
Figura 3: Mapa conceptual realizado a partir del artículo. Fuente: Elaboración del docente. (2018).
3. Trabajo para la exposición
El último análisis de
artículo individual corresponde con Las dificultades en el aprendizaje de los conceptos de tiempo atmosférico y clima: la elaboración e interpretación de climogramas, de Emilia Mª Tonda Monllor y Rafael Sebastiá Alcaraz, publicado en
el año 2003.
Los contenidos del
currículum seleccionados para el estudio fueron el tiempo atmosférico y el
clima, dos elementos presentes en la vida diaria del alumnado participante. El
objetivo fundamental de este artículo es analizar y detectar las deficiencias y
dificultades existentes en el proceso de enseñanza-aprendizaje de estos contenidos,
más concretamente, en la elaboración e interpretación de climogramas por su
transcendencia social. Pese a que tradicionalmente la enseñanza de la
climatología estaba vinculada con trabajos del sector primario, en la
actualidad es importante que la sociedad los conozca, pues la mayoría de las
actividades giran en torno al tiempo atmosférico y clima de un lugar.
Una afirmación del
artículo me ha llamado la atención ya que expresa que gracias al desarrollo
científico en la investigación climática, a su simultaneidad con los conflictos
bélicos y a su reciente difusión, se ha mantenido el modelo descriptivo.
Como referencia a la
normativa vigente del año 2003, es decir, cuando se publica el presente artículo,
se mencionan los contenidos relacionados con el clima y el tiempo atmosférico
de Educación Infantil, Primaria y Secundaria. En primer lugar, en cuanto al
periodo de Infantil, el aprendizaje de los elementos climáticos comienzan desde
las primeras sensaciones que los niños perciben, por lo que se puede afirmar
que la observación y la experimentación es el punto de partida para construir
las primeras nociones. Por lo que respecta a la etapa de Primaria, los
contenidos son secuenciados a partir de los objetivos generales de área, por lo
que se ha de tener en cuenta tanto los criterios psicológicos como las características
psicoevolutivas del alumnado para el adecuado aprendizaje de los contenidos,
siempre valorando cuál es el ciclo en el que se encuentran. Por último, en
cuanto a Educación Secundaria, los contenidos mencionados son divididos en dos
bloques. Independientemente del nivel educativo al que se haga referencia, es
importante tener en cuenta la normativa y analizar cómo se adquieren los
conocimientos para lograr un aprendizaje gradual.
Por otro lado, es
necesario destacar la influencia de las tendencias geográficas en la enseñanza
de tales contenidos, como por ejemplo el modelo descriptivo mencionado
previamente. A partir de mediados del siglo XX y con la aparición de la Nueva
Geografía, se desarrollaron métodos cuantitativos como los gráficos y los diagramas
ombrotérminos. Me ha sorprendido el término “ombrotérmico”, pues siempre he leído
“climograma” o “diagrama climático” para este concepto que ha resultado nuevo
para mí.
Además, los autores del
artículo expresan que no se ha dedicado la misma atención en la enseñanza de los
contenidos de clima y tiempo atmosférico como en otros países. Aún así, es
importante destacar cómo se ha realizado en España:
En la etapa de
Educación Infantil, se diferencian los elementos atmosféricos a partir de la
experiencia y el entorno del niño y se incorporan diferentes categorías
espacio-temporales. De igual modo, Humboldt destacó el carácter cíclico de
estas categorías: día, noche, estaciones, etc. Por tanto, recogiendo las
aportaciones de Piaget y de Vygotsky, se puede afirmar que los niños de esta
etapa aprenden a partir del entorno y de las zonas de desarrollo próximo, interpretando
el aprendizaje el diferentes etapas evolutivas. Una de las deficiencias que señalan
es que prácticamente no se hace uso del termómetro como recurso básico para la
enseñanza de estos contenidos, pese a que se trate de un objetivo de fácil
adquisición para la manipulación en Educación Primaria.
Otro de los aspectos
que se puntualiza en Secundaria es que Ward experimentó para comprobar la
comprensión de las relaciones climáticas, sobre todo durante la etapa de la adolescencia
del alumnado. Los resultados mostraron que el pensamiento hipotético deductivo
se desarrolla gradualmente y que las explicaciones no estaban a la altura de sus
niveles de conocimientos.
Tras la exposición de
las recapitulaciones anteriores, el artículo muestra el análisis y el resultado
de la encuesta, es decir, de la elaboración y explicación de un climograma de
un municipio mediterráneo en el alumnado de Educación Física (CAFD actualmente),
Educación Infantil y Educación Primaria de la Universidad de Alicante,
concretamente con 193 participantes. El objetivo de la encuesta era conocer la
influencia de los métodos descriptivos y cuantitativos comentados previamente.
La encuesta se
analiza y muestra los porcentajes resultantes en función de los siguientes
criterios: contesta la encuesta, construye en un solo gráfico, utiliza las
escalas adecuadamente, define los ejes, utiliza diferentes colores, utiliza líneas
y barras, encaja en los bordes los datos y comenta el gráfico. La parte técnica,
es decir, la elaboración del climograma la realizaron todos los participante,
mientras que la parte práctica, la interpretación del gráfico, tan solo la
realizó un 10,9%. Por tanto, los resultados de la segunda parte demuestran que
existe un mayor desconocimiento en el comentario de climogramas debido a la poca
presencia en las programaciones.
Por todo ello, los
autores presentan una propuesta didáctica para suplir estas deficiencias
formativas en los contenidos relacionados con el clima y el tiempo atmosférico.
Los objetivos didácticos que indican son: desarrollar métodos de indagación,
mostrar una ejemplificación para abordarla en el aula, trabajar contenidos de
tipo procedimental, desarrollar valores de respeto al medio, aplicar técnicas
de forma significativa y comprender contenidos conceptuales relacionados con el
clima y la meteorología.
Recapitulando, las
deficiencias demuestran la necesidad de estudiar y analizar en profundidad la
forma de tratamiento de estos contenidos en todas las etapas educativas.





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