Sesión 8: ¿Qué entendemos por espacio geográfico? ¿Y qué es el tiempo histórico?
1. Desarrollo de la sesión
Al igual que el resto de días, comenzamos repasando la sesión
anterior. La compañera L.S. comentó que en la clase pasada, la séptima, aprendimos
qué es el espacio geográfico y algunas de las competencias lingüísticas tales
como definir, describir, interpretar, justificar, explicar, entre muchas otras.
El docente incidió en algo que le sucedió años atrás. El alumnado que
se examinaba en las Pruebas de Acceso a la Universidad (PAU) no contestaba
correctamente a los enunciados, posiblemente porque no comprendían lo que se
les preguntaba o porque la cuestión estaba formulada incorrectamente. En este momento
aparecieron las competencias lingüísticas, pues en función de la que se demande
en cada ejercicio de la PAU, se contestaría una u otra cosa. Por ese motivo, la
investigación relativa a las competencias lingüísticas es fundamental en el ámbito
académico ya que son la base del método científico.
Así pues, analizar, comparar, explicar, definir, argumentar,
describir, etc. son competencias basadas en el método científico que tratan que
el alumnado desarrolle ese conjunto de capacidades, en vez de memorizar los
contenidos sin más. Por ejemplo, la descripción es una competencia lingüística primordial
porque trabaja diversas representaciones cognitivas. La descripción permite
desarrollar las capacidades de las personas, superar el sincretismo (saber lo que es esencial de lo accesorio o
irrelevante) y, además, es el punto de partida de la ciencia.
P.G. habló acerca de la dificultad que supone enseñar y estudiar el
espacio geográfico. En la sesión anterior vimos multitud de recursos, tanto
tradicionales como TIC e innovadores, para enseñar el espacio geográfico. Por
ello llegamos a la conclusión de que en la mayoría de las ocasiones el recurso informático
es el mismo que el recurso tradicional. Ambos medios aportan ventajas a la hora
de trabajar el espacio geográfico. Además, el docente añadió que la cartografía
puede ser útil para formar el concepto de espacio geográfico en el alumnado.
A.F. dijo que el concepto de espacio geográfico es muy amplio. Tal y
como vimos este puede ser geométrico, matemático, entre otros. Pero debido a la
incorporación de las TIC y las TAC surgen aún más dificultades relacionadas con
el concepto debido a que aparecen algunos nuevos como “ciberespacio” o “geoespacio”.
Además, las tendencias educativas van modificándose en función de los contextos,
por lo que afirmamos que el espacio geográfico es un concepto cambiante que
depende de los atributos de criterio.
Continuando con la conversación, comentamos que tanto el concepto de
paisaje como el de tiempo histórico son conceptos estructurantes, es decir, conceptos
esenciales de los cuales debemos tener una visión clara para poder enseñarlos.
Entendemos el espacio geográfico como algo absoluto y relativo que presenta una
cuarta dimensión: el tiempo. La dimensión del tiempo, descubierta recientemente,
que se incluye en el espacio es esencial para la total comprensión del concepto.
Se puede enseñar ejemplificando cómo cambia un mismo espacio en función del
tiempo.
Seguidamente, el profesor nos recomendó algunos libros que nos podrían
ser útiles para nuestra labor como docentes:

- El tiempo y el espacio en la didáctica de las Ciencias Sociales, de Cristòfol, A. Trepat y Pilar Comes. Este libro ha tenido una gran influencia en las Ciencias Sociales desde el año 2006 porque algunos de los planes de estudio pusieron nombres a las asignaturas que se llamaban como capítulos del presente libro. Es un buen recurso para trabajar el tiempo histórico.


- Tratamientos de las dificultades en el aprendizaje de las Ciencias Sociales, de Ángel Liceras Ruiz. Este libro muestra las dificultades intrínsecas de las Ciencias Sociales que aparecen en el momento de su aprendizaje.

- Las buenas praxis escolares: investigar desde la práctica del aula, de Diego García Monteagudo, Santos Ramírez Martínez y Xosé M. Souto González. El presente libro trata investigaciones empíricas que pretenden mejorar la enseñanza en las aulas en diversos niveles educativos.
Después de hojear rápidamente los libros que el profesor nos enseñó,
pasamos a ver la presentación Espacio geográfico. En primer lugar definimos el
concepto de espacio geográfico y vimos cuáles son sus propiedades y,
seguidamente, concluimos que el espacio pasa por diversas categorías:
lateralidad, interioridad, profundidad, exterioridad, anterioridad, sección,
unión, medida, estructura, proximidad, alejamiento, intervalos y contigüidad.
Figura 1: Definiciones de "espacio geográfico". Fuente: presentación Espacio geográfico, Sebastiá, R. (2018).
Por tanto, afirmamos que el concepto de espacio geográfico es
polisémico y, además, evoluciona desde un espacio entendido de forma absoluta hasta
que alcanza una forma relativa. Podemos decir que el espacio absoluto es que ha
predominado en el pensamiento de la humanidad, pues el espacio tiene forma,
medida, límite y es cambiante y por eso se mide con pies o palmos; siempre
tomando el cuerpo como punto de referencia. Por ese motivo los niños y niñas
miden y comparan con sus cuerpos. Además, destacamos los tipos de espacio geográfico:
Figura 2: Tipos de espacios geográficos. Fuente: presentación Espacio geográfico, Sebastiá, R. (2018).
A continuación, comentamos que la ciencia es el camino que todos seguimos
para resolver problemas y para acumular conocimientos. Algunos de ellos están
relacionados con el desplazamiento, la información, la orientación, la
cartografía, el trabajo de escalas (estados, naciones, regiones, etc), entre
otros. Un buen objetivo didáctico en esta situación sería que el alumnado fuera
capaz de leer y elaborar mapas, así como interpretarlos.
Por su parte, destacamos que Piaget señala que el espacio es una
construcción cognitiva que tiene una serie de propiedades topológicas. Por
ejemplo, el ser humano está acostumbra a ver el espacio desde una posición
frontal y le cuesta ver el espacio desde otro punto de vista u posición. Esta
teoría de Piaget es revisada por otros autores como Han Hiele y Moles, quienes
afirman que la visión de Piaget no es la correcta y establecen 4 etapas en el
desarrollo espacial del niño. Cabe destacar que Moles lo hace desde un punto de
vista geográfico.
Con respecto a las tendencias extraídas a partir de la evolución del
concepto de espacio geográfico, destacan las siguientes. La neopositivista hace
referencia a la preocupación que tiene el ser humano por los datos con ayuda de
las TIC; la humanista presenta un enfoque social, mientras que la fenomenológica
es cómo ve cada uno de los individuos de la sociedad.
Figura 3: Tendencias del espacio geográfico. Fuente: presentación Espacio geográfico, Sebastiá, R. (2018).
En cuanto a los mapas mentales es necesario destacar algunos elementos. Un mapa mental no es una representación cartográfica, idea que muchas personas confunden. Las sendas se refiere a los caminos que seguimos; los bordes caracterizan los
límites de la ciudad; los nudos o nodos son lugares donde confluyen tales
sendas; y los hitos, barrios o distritos son mapas de referencia. En la siguiente imagen se observan más detalladamente:
Figura 4: Mapas mentales. Fuente: presentación Espacio geográfico, Sebastiá, R. (2018).
Por otro lado, algunos de los recursos didácticos más útiles para la enseñanza del espacio
geográfico son las maquetas, los fotogramas y, sobre todo, el globo terráqueo.
En un primer momento, el globo terráqueo no tenía como objetivo ser un objeto
de enseñanza, por ese motivo decimos que se trata de un recurso, al igual que
ocurre con el cine, las novelas o el arte.
Para trabajar con este recurso es importante destacar cuáles son los ejes
sobre los que gira la Tierra, es decir, los polos; los paralelos, los
meridianos y el hemisferio norte y el sur. Aunque en primera instancia se
considere que el pensamiento abstracto de los niños no aparece hasta los 12
años, cabe destacar que sí se desarrolla con anterioridad, el problema surge
cuando no tienen donde plasmarlo. Por ello podemos afirmar que el globo
terráqueo facilita el pensamiento abstracto, pues puede someter pensamientos
complejos gracias a la eficacia y a la eficiencia de este recurso.
2. Comentarios del
artículo
Pese a que debíamos comentar entre todos el
artículo La enseñanza del tiempo histórico: una propuesta para superar viejos problemas, no pudimos hacerlo porque nos faltaba tiempo para comentar todos los
aspectos relevantes.
Por eso, el profesor nos mandó crear un eje cronológico
de las etapas de la humanidad para que recordáramos lo que habíamos estudiado
en años anteriores. En ocasiones organizamos la información, las etapas o los
periodos en función de la temática que abarca. A rasgos generales, comentamos
que el artículo cuestiona bastante la cronología y expone que el eje cronológico
es un buen instrumento visual de medición.
Figura 5: Eje cronológico realizado en clase. Fuente: elaboración propia (2018).
Otras de las cuestiones que pusimos en común es
que Ausubel establece tres tipos de aprendizaje: supraordinado, ordinado y
subordinado. A raíz de esta intervención, comentamos que hay un problema en la
enseñanza de la Historia ya que los docentes necesitamos “lugares” o recursos
donde plasmar la información de una forma visual, como sucede con los ejes
cronológicos donde cada periodo es un cajón que abarca determinados años: la
Prehistoria, la Edad Antigua, la Edad Media, la Edad Moderna y la Edad
Contemporánea. Esta técnica es llamada de periodización, pues se crean diversos
compartimentos para organizar el conocimiento histórico sobre las etapas de la
humanidad. Por esta razón decimos que el artículo critica y es opuesto a la
cronología. Asimismo, gracias al análisis de estos aspectos pude comprobar que no dividí correctamente los "cajones" del eje cronológico, pues estos deberían ser proporcionales a los años que les corresponden y yo simplemente separé en cinco partes similares.
De igual forma que ocurre con el espacio
geográfico, el tiempo histórico también necesita unos hitos de referencia que nos
sean de orientación. Algunos de los hitos más destacables son: el nacimiento de
Cristo, la caída del Imperio romano, la caída del muro de Berlín, etc. Como
docentes debemos mostrar estos hitos del tiempo histórico como puntos de
referencia que ayuden a los niños y niñas a construir sus propios “cajones” que
faciliten el conocimiento del tiempo.
Para concluir la sesión, añadimos que tanto la
cronología como la periodización tienen un sentido propio y que a raíz de ambos
conceptos surge el término “proporcionalidad”.






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